El entramado musical propio de un concierto para piano y orquesta se desarrolla aquí a través del juego de flirteo y confrontación entre el hombre y la máquina, el pianista y la orquesta mecánica, la fuerza rítmica natiral que brota de Carles Santos y la velocidad y precisión de una orquesta menánica informatizada.
Mas Información: http://www.auditori.cat/ct/programacio/fitxa.aspx?idconcert=2349&cicle_id=
