| Carles Santos ha adoptado el latín para su ópera, y así transforma en mitología la vida rutinaria de un matrimonio valenciano de postguerra: la anécdota espesa y opaca se trasfigura en categoría prístina y transparente. El latín de Ricardo I Elena no pretende ser ni linguísticamente ni políticamente correcto. No sigue el preriodo ciceroniano, lo que sonaría falso y vacío, como un muñeco de feria. Es un latín canalla, desgastado, como usado y tirado: es una plasmación en caricatura del valenciano efímero de los protagonistas. Este latín es como la máscara que usaban los actores del teatro griego: pero es una máscara de sí mismos, vivos (Jesús Royo). |
| Ricardo i Elena:
Guión, música y dirección: Carles Santos. Dirección artística, vestuario y elementos escenográficos: Mariaelena Roqué. Iluminación: Samantha Lee. Sonido: Tino Rosón y Pere Vallés. Traducción del libreto al latín: Josep Monferrer. Ayudante de dirección: Toni Jodar. Gerencia y diseño de producción: Pilar Solà. Distribución, diseño de producción: Marta Oliveres. Diseño y dirección técnica: Jordi Tarrida. Reparto:
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