Carles Santos ha adoptado el latín para su ópera, y así transforma en mitología la vida rutinaria de un matrimonio valenciano de postguerra: la anécdota espesa y opaca se trasfigura en categoría prístina y transparente. El latín de Ricardo I Elena no pretende ser ni linguísticamente ni políticamente correcto. No sigue el preriodo ciceroniano, lo que sonaría falso y vacío, como un muñeco de feria. Es un latín canalla, desgastado, como usado y tirado: es una plasmación en caricatura del valenciano efímero de los protagonistas. Este latín es como la máscara que usaban los actores del teatro griego: pero es una máscara de sí mismos, vivos (Jesús Royo).


Cada obra nueva de Carles Santos tiene algo de culminación y de resumen; de búsqueda y de catarsis personal; de negación y de aceptación. "Fins a arribar al moment actual han passat moltíssimes coses, algunes de les quals ni tan sols recordo i altres que ni jo mateix he "atinat" a vore, pero amb tot això, existeix un resultat final que cal acceptar" . El liberador y des-velado carácter biográfico de Ricardo i Elena de nuevo se vuelve genialidad una vez universalizado por su lenguaje escénico-musical: la solemnidad del latín, en el que se desarrolla la obra, el regusto por la blasfemia, el riesgo circense y una desmesurada imaginación iconográfica engarzados con otro discurso, el musical, no menos autobiográfico.( Josep Ruvira)
Ricardo y Elena son uno de tantos padres, en blanco y negro, que conformaron toda una época y que con mucho trabajo, algunos de ellos finalmente, han conseguido su propia existencia en color; y dentro de este espectáculo (Ricardo i Elena) son un pretexto metafórico que sirve para ordenar una serie de elementos determinados que ayudaran a mostrar una obra que ara convive conmigo, con absoluta normalidad. 

Uno de los objetivos de esta obra (Ricardo i Elena), es demostrarme a mí mismo que lo que ha pasado es lo mejor que podía pasar.

No se trata de una justificación pero si de un balance equilibrado de toda una serie de manifestaciones que, vistas en la distancia confirman que no podía ser de otra manera. Es un trabajo referido a mí mismo, hecho con cautela, con ganas, con humor, con serenidad y con todo asumido. (Carles Santos) 


Ricardo i Elena:
Guión, música y dirección: Carles Santos. Dirección artística, vestuario y elementos escenográficos: Mariaelena Roqué. Iluminación: Samantha Lee. Sonido: Tino Rosón y Pere Vallés. Traducción del libreto al latín: Josep Monferrer. Ayudante de dirección: Toni Jodar. Gerencia y diseño de producción: Pilar Solà. Distribución, diseño de producción: Marta Oliveres. Diseño y dirección técnica: Jordi Tarrida.

Reparto:
Mariona Castelar, Donaxona; Antoni Comas, Ricardo; Ana Criado, Cinta Esbrí; Olivier Roustan, Badobar; Valérie Salon, Virila; Carles Santos, Jo Mateix; Clàudia Schneider, Elena.


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