|
NO AL NO Las maratonianas obras
para piano sólo son un género que Carles Santos aborda
de vez en cuando. Digo maratonianas y no extensísimas, porque
éstas solamente se han enfrentado a la inmediatez del directo.
De hecho, tras su última grabación para piano solo, La
porca i vibràtica tecluria (1995), Carles Santos no ha vuelto
a grabar ni editar ninguna de sus obras de piano. Su método de
composición consiste en memorizarlos mientras va construyendo
los diferentes temas, de manera que, siguiendo un a modo de guión
general, pueda adaptar estas obras a cada uno de sus recitales, haciendo
imposible que exista una versión de referencia. No al no sigue
en la tradición formal de otras importantes obras pianísticas
como Codi o Estigma?. Carles Santos normalmente integra diferentes lenguajes
musicales en su discurso pianístico; lenguajes que van del tonalismo
clásico al atonalismo dodecafónico, pasando por perfumes
impresionistas y secuencias repetitivas, todo ello en aras de una expresividad
absoluta, que le lleva constantemente del pianissimo al fortíssimo.
En esta ocasión y quizá para sacudirse algunos sambenitos
dedica una especial atención a las vanguardias postweberianas
y al apartado que representan las nacidas en Estados Unidos; algunas
de las cuales marcan sus inicios como director del Grup Instrumental
Català y precisamente aquellas frente a las cuales reaccionó
para fundamentar su personal estética hace treinta años; Josep Ruvira |