"Una idea preside todo el espectáculo: la omnipresencia de la pianola (La Lligotèria) en la escena con toda la carga simbólica que se le quiera atribuir. Sin embargo, y ligado a ello, dos características fundamentales podrían dar cuenta de L'esplèndida Vergonya: su fuerte fragmentarismo y cierto planteamiento autobiográfico, más manifiesto aquí que en ninguna otra obra, dando paso a objetos y elementos de aquello que paradójicamente se quiere negar, la memoria." (Josep Ruvira) |